1. Temperatura anormalmente alta del rodamiento: una tensión excesiva someterá los rodamientos del rodillo impulsor y del motor a una carga radial excesiva, lo que provocará un aumento repentino del calor por fricción. Después de 10 minutos de funcionamiento, una temperatura de la carcasa del cojinete que supere los 40 grados por encima de la temperatura ambiente es anormal; se sentirá notablemente caliente al tacto. Las altas temperaturas prolongadas acelerarán la falla de la grasa, causando picaduras, agarrotamiento o incluso rotura del eje en los rodamientos.
2. Arrugas, estiramientos o grietas en los bordes de la correa: un estiramiento excesivo causará deformación plástica del material de la correa, especialmente en las uniones, lo que fácilmente resultará en arrugas, delaminación o grietas longitudinales en los bordes. Las cintas transportadoras de caucho o PU pueden experimentar un alargamiento permanente, perdiendo su elasticidad y capacidad de recuperación.
3. Vibración y resonancia durante el funcionamiento: la tensión excesiva puede causar fácilmente resonancia en el sistema mecánico, que se manifiesta como vibración periódica de la correa y balanceo del marco. Esto es particularmente notable a altas velocidades, posiblemente acompañado de un "zumbido" y, en casos severos, afectará la precisión de la transmisión.
4. Alta corriente del motor, mayor consumo de energía: si la corriente del motor excede el valor nominal entre un 5 % y un 10 % durante el funcionamiento sin carga, indica una resistencia de transmisión excesiva. El funcionamiento prolongado por sobrecarga no sólo aumenta los costos de electricidad sino que también puede provocar el apagado de la protección contra sobrecarga.
5. Ruido anormal de alta-frecuencia y sonido de fricción metálica: si la correa síncrona está demasiado apretada, la presión entre la superficie del diente y la ranura de la polea es demasiado alta, lo que fácilmente produce un chirrido penetrante. Una precarga excesiva en los rodamientos también puede causar "clics" periódicos, lo cual es una señal temprana de daño.







